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lunes, 8 de mayo de 2017

Historieta colombiana de prensa - Los Monos por Pablo Guerra #comiccolombiano

Los Monos #12, diciembre 6 de 1981.
En 1981 aparece la separata dominical Los Monos, la publicación más importante de historietas colombianas de los años ochenta. Por sus páginas pasó un buen número de autores que pudieron dar a conocer sus creaciones entre el público masivo. Sobresale el nombre de Jorge Peña quien, además, de creador, actuó de manera intermitente como editor de la revista. Además, es el creador del aventurero amazónico Tukano, uno de los personajes más recordados por los lectores de la época. Durante su existencia de casi dos décadas, Los Monos tuvo un carácter infantil que, por momentos, chocó con los contenidos más cercanos a la historieta de vanguardia y de aventuras.



Paradójicamente, Los Monos comenzó publicando exclusivamente material extranjero como se da a entender en la portada del número 1 de septiembre 20 de 1981. Sin embargo, en el número 6, y gracias a la insistencia de Jorge Peña, se incluyó el primer capítulo de siete páginas de "La Colonia" de Bernardo Ríos, una historieta de ciencia ficción inspirada en los maestros europeos del género. A partir de ese momento, Ríos, con distintas historias, y Peña, con "Tukano", alternarán la sección de aventuras.


Bernardo Ríos fue un historietista que durante los primeros años de Los Monos publica varias historias en capítulos de cinco a ocho páginas. Entre ellas están La coloniaLa sentencia y Enor.

Los Monos, enero 24 de 1982.

Como se puede leer en el capítulo publicado el 29 de noviembre de 1981, Tukano es un niño que vive en las calles de Bogotá y que logra colarse en un vuelo que lo lleva a la selva amazónica colombiana. Allí se convierte en una especie de defensor de la naturaleza y de los indígenas de la región enfrentándose a aventuras fantásticas.


Los monos #11 , noviembre 29 de 1981.
Para La biblia Shock del cómic de 2005, se le pide a Jorge Peña que realice una nueva página de "Tukano". Dicha historieta narra el regreso del personaje a la ciudad de Bogotá, donde lo atropella un bus.

El final del aventurero (La biblia Shock del cómic, Bogotá, 2005). 

También en 1981 (noviembre 29 de 1981) se publica por primera vez "Los cuidapalos" de Jaime López, una historieta que narra pequeñas escenas humorísticas protagonizadas por un grupo de boy-scouts que tratan de conservar el medio ambiente. En esta entrega de mayo 23 de 1982, vemos una alusión a la reacción de la crítica.

Los monos #36, mayo 23 de 1982.
El 3 de enero de 1982 se publica la primera entrega de Marcianitos, una tira humorística de Efraím Monroy que cuenta las aventuras de una pareja de extraterrestres que recorren la Tierra. A continuación, vemos a los extraterrestres descubrir el agua tibia.

Los Monos #23, febrero 21 de 1982.
La historieta humorística "Pacho y el dibujante" narra las desventuras de Pacho, un superhéroe que tiene que enfrentarse, entre otras cosas, a su propio dibujante. La historieta se publicó en dos etapas: la primera, con dibujos de Diego Toro y guiones de Jairo Álvarez Osorio, y la segunda, en 1990, con guiones de Miguel Osorio, color de Gabriel Bernal y dibujos del mismo Diego Toro.

Los Monos Vol. 2 #3, diciembre 16 de 1990.

En los años siguientes, se suman otras series de duración variable como "Parques Nacionales" de Tomás Estévez, "Los mediomedia" de Álvaro Rahirant Gómez, "Humanos" de Carlos Alguien, "Bonifacio" de Armando, "Bip" de Azeta y "Los aborígenes" de Harry.

Parques nacionales, con dibujos de Tomás Estévez, 
fue hecha en colaboración con la Universidad Nacional
(Los Monos #186, abril 14 de 1985). 
Entre 1995 y 1998, el argentino Daniel Rabanal, que por ese momento estaba radicado en Colombia, publica las aventuras de Gato, una serie que ganó el premio Yambo del Festival de Lucca en Italia. Se trata, sin duda, de uno de los hitos de la historieta local, pues logró utilizar espacios tradicionales de Bogotá y de la Amazonía como escenarios perfectos para sus historias. Se publicaron cuatro aventuras anuales: “El triángulo de la Candelaria”, “La isla del Griego”, “La hermandad de Agua Clara” y “El tesoro de la Santamaría”.



Siga leyendo otros capítulos de la Historieta colombiana de prensa:
Introducción
Adolfo Samper y sus personajes
Ernesto Franco y Copetín
La historia en historieta
Los Monos
Cómic y caricatura
La idiosincracia
Otras miradas

lunes, 24 de abril de 2017

Historieta colombiana de prensa - La historia en historieta de Pablo Guerra #comiccolombiano

El recurso de utilizar la historieta para popularizar la biografía de personajes relevantes de la historia nacional o para escenificar periodos de ella es recurrente desde los años cuarenta hasta la actualidad. La serialización de dichas versiones de la historia será el motor de un gran número de historietas de prensa durante los años setenta. Los primeros ejemplos encontrados, La vida del general Santander de Lisandro Serrano y La vida de Olaya Herrera de Augusto Quevedo, utilizan una técnica acartonada tanto en el dibujo como en los textos. Ambas son de corta duración y tienen una clara intención pedagógica.

I

El Tiempo, mayo 5 de 1940
Durante varios meses a mediados de 1940, el periódico El Tiempo publicó la historieta La vida del general Santander de Lisandro Serrano. En ella se utiliza una técnica acartonada tanto en el dibujo como en los textos y hay una clara intensión pedagógica. Serrano fue un dibujante y caricaturista que, al mismo tiempo que Adolfo Samper, fue colaborador de Mundo al día en los años veinte. En varias ocasiones, se le encargó la tarea de hacer reportajes gráficos de reuniones sociales y visitas diplomáticas a la ciudad de Bogotá.  

En 1945, el joven artista Augusto Quevedo serializa la vida de Enrique Olaya Herrera en las páginas del semanario liberal Batalla. Al igual que las historietas creadas por Adolfo Samper para esa publicación (Godofredo Cascarrabias y Arcadia conservadora), se trata de una apuesta igualmente pedagógica pero con una intensión política mucho más evidente.

Batalla, febrero 16 de 1945
II


A partir de la publicación de Calarcá de Carlos Garzón en El Tiempo comienza una segunda etapa de historietas históricas que buscan presentar un dibujo consecuente con la técnica de las tiras de aventuras. El guion también se vuelve más ambicioso, aunque por momentos se exageran situaciones para que las historietas sean más atractivas. Además de Calarcá, El Espectador publica La Gaitana de Serafín Díaz; El Pueblo de Cali, Ibaná con guion de M. Puerta y dibujo de McCormic; y el Suplemento en Colores de El Tiempo, Los conquistadores con guion de Espinosa y Navas y dibujo de LaTorre, Valbuena y Rojo.


El Tiempo, marzo 3 de 1969
El creador de Calarcá, Carlos Garzón, es el historietista colombiano de mayor impacto en la historieta norteamericana. En la tira contará con la ayuda de Jorge Peña, uno de sus compañeros en la revista de cómics colombianos Superhistorietas. Peña además, fue la figura clave en la creación de la revista Los Monos y del personaje Tukano.

Suplemento de Colores, marzo 8 de 1970

En 1970 el Magazine Dominical de El Espectador anunció la publicación de La Gaitana de Serafín Díaz tal vez en respuesta al impacto de Calarcá en El Tiempo. Esta historieta se publicó tanto en las ediciones diarias en blanco y negro, como en la dominical, donde aparece a color. 

Magazine Dominical, enero 25 de 1970
La Gaitana de Serafín Díaz deja de publicarse en mayo de 1970. Se registraron las reacciones a la tira tanto al momento en que empezó a publicarse como cuando fue descontinuada. Se le criticó el hecho de hacer una versión idealizada y occidentalizada de la líder indígena y sus compañeros. Este es un ejemplo de la tensión constante que existió en la historieta histórica de la época entre el entretenimiento y el deber pedagógico. Como suele pasar con muchos proyectos de difusión de la "historia" entre el público masivo, el papel de la historieta es funcional y choca con las necesidades de expresión y exploración gráfica de sus autores. 

El Pueblo, diciembre 12 de 1975
En 1975, el diario El Pueblo de Cali publica varias historietas nacionales. Entre ellas está Ibaná de McCormick y Puerta. La protagonista, Ibaná, una estudiante de antropología, investiga los tesoros perdidos de la época precolombina.


Suplemento en Colores, octubre 2 de 1977
En 1977 Los conquistadores de Espinosa, Navas, LaTorre, Valbuena y Rojo fue publicada en la edición dominical de El Tiempo. Según su primera entrega, esta historieta también fue serializada en la revista juvenil Julián del Ejército de Colombia. A diferencia de los referentes anteriores de esta misma década, esta serie se centra en los conquistadores y no en los líderes indígenas. 

En la década de los setenta también se producen tiras de humor que transcurren en contextos históricos particulares, como Los invasores de Elkin Obregón publicada en El Colombiano de Medellín y Castillo de Frailes de Valverde. En los años ochenta aparecen varios ejemplos de biografías de deportistas colombianos y personajes de la actualidad publicados por Jorge Peña en Los Monos de El Espectador y Fabián Tuñon Benzo en La Libertad de Barranquilla.

El Colombiano, 1975
En 1975, Elkin Obregón empieza a publicar la tira Los invasores en El Colombiano de Medellín.
Es una de las más recordadas por sus lectores pues utilizaba la estructura humorística de los personajes de la tira de la vida cotidiana aplicada al escenario de la Conquista. Así, hay un doble referencia tanto a los hechos de la historia como a los hechos de actualidad. 

El Pueblo, diciembre 6 de 1975
El castillo de los frailes de Valverde también se publicó en El Pueblo de Cali a partir de 1975. Se trata de un grupo de frailes de la Edad Media que reflexionan sobre la actualidad del siglo XX en una especie de paradoja temporal que les permite indagar sobre tecnologías anacrónicas y reaccionar a la publicidad y al consumismo. 

III

Para terminar esta sección, se reproduce Pan pa’l circo, una tira de Quiló publicada en 1991 en la sección “La Tiradera” del diario La Prensa de Bogotá, se pregunta sobre qué se quiere enseñar cuando se enseña historia.

La Prensa, junio 9 de 1991

lunes, 3 de abril de 2017

Historieta colombiana de prensa de Pablo Guerra - Introducción #comiccolombiano

Hoy empezamos a publicar una versión revisada del especial Historieta Colombiana de Prensa que el investigador, editor y guionista Pablo Guerra hizo para la Biblioteca Nacional de Colombia en alianza con el Festival Entreviñetas en 2014. La intención es ordenar la información de manera unificada para facilitar su consulta y difusión. Además, en los últimos años se han producido varios hallazgos que enriquecen esta nueva versión de los textos originales. En vista de su extensión, publicaremos este contenido en varias entregas a partir de la estructura planteada por la investigación. Esperamos que sirva para una mejor comprensión del desarrollo del cómic en Colombia. 

La versión original del especial puede ser consultada en esta página de la BNC.


Introducción:

En 2014, el editor y guionista, Pablo Guerra se dio a la tarea de investigar sobre lo que existe del cómic colombiano en los archivos de prensa de la Biblioteca Nacional con el apoyo de la Biblioteca Nacional de Colombia, el Museo Virtual de la Historieta y el Festival Internacional de Cómics Entreviñetas.

Tira de Don Amacise, Revista Sábado. 7 de julio de 1945.

Este recorrido por las viñetas publicadas en prensa durante los últimos 90 años, inicia con Adolfo Samper, primer historietista colombiano, quien trabajó en medios impresos entre 1921 y 1965 como caricaturista político y dibujante. Desde el comienzo de su carrera produjo historietas cortas humorísticas sobre temas cotidianos en revistas como Cromos, Buen Humor y Mundo al Día. De su participación en la revista Buen Humor sobresalen varias colaboraciones de 1922, que nos permiten ubicar las primeras historietas colombianas en 1922. Luego, en 1924 se empezó a publicar Mojicón, el primer personaje recurrente de la historieta nacional, en la contraportada del diario Mundo al Día. Es importante notar que, contrario a lo que afirma Daniel Rabanal en "Panorama del a historieta en Colombia", la tira duró hasta 1933 y el diario desapareció en 1938 aunque en 1934 pasa a ser semanario. En términos generales vale la pena decir que la revisión documental de estos referentes ha permitido puntializar fechas y autores sobre los que solía haber información poco exacta.
Durante los años cuarenta, Samper creó dos personajes de gran popularidad: Don Amacise y Doña Escopeta en el semanario Sábado. Otras de sus creaciones son Polín (El Tiempo, 1948), Las aventuras de Bambuco (El Tiempo, 1933) y La vida de Perejil (Suplemento Hogar, El Espectador, 1926).

Copetín de Ernesto Franco en la revista Los Monos. 10 de junio de 1990.
El especial también destaca el trabajo de Ernesto Franco, historietista y dibujante colombiano, padre del personaje de historieta más reconocido y recordado en el país durante el siglo XX, Copetín. Cargado de un humor negro, Franco abordaba  a través de este niño bogotano que vive en la calle, temas como la desigualdad, la crudeza y la inseguridad de la ciudad de una manera diferente a la que reportaban las noticias.

La Gaitana de Serafín Díaz publiacada en la edición dominical del diario El Espectador. 8 de marzo de 1970.

La historia en historieta, es otra sección del Especial, donde se explora el recurso de utilizar la historieta para popularizar la biografía de personajes relevantes de la historia nacional o para escenificar periodos de ella. De hecho, durante la investigación de este Especial se recuperaron dos historietas biográficas que habían quedado en el olvido: La vida del general Santander (1940) de Lisandro Serrano y La vida de Olaya Herrera (1945) de Augusto Quevedo. El caso de Serrano es interesante porque este dibujante y caricaturista podría considerarse el segundo historietista colombiano pues además de esta biografía publicó varios reportajes gráficos para el diario Mundo al Día. Además, se hace un recuento de historietas sobre la conquista y la colonia producidas en los años setenta del siglo XX como La Gaitana de Serafín Díaz y Calarcá de Carlos Garzón y Jorge Peña, entre otros. 

Los Monos no. 175. 3 de febrero de 1985.
No podía faltar en este Especial sobre la historieta colombiana en prensa, la separata dominical Los Monos, considerada la publicación más importante de historietas colombianas de los años ochenta. Por sus páginas pasó un buen número de autores que encontraron un espacio para llevar sus creaciones al público masivo como Tukano de Jorge Peña, Los cuidapalos de Jaime López, Gato de Daniel Rabanal, Los marcianitos de Efraím Monroy y Pacho y el dibujante de Osorio, Bernal y Álvarez. Estos referentes influenciaron de maneras diversas a las generaciones contemporáneas de historietistas.  

Pepón - Los Psicodélicos. Magazín dominical de El Espectador. 7 de junio de 1970.
Capítulo aparte del especial meceré el tema de Los cómics y la caricatura, en el que se destaca el aporte de figuras como Pepón, creador de la revista Mini-monos de 1973 que falleció en 2016, o  Antonio Caballero y la aparición de los llamados personajes caricatográficos como la Negra Nieves de Consuelo Lago, Aleida de Vladdo, Don Roque de Al Donado y Tatia de De la Torre, entre muchos otros.

León Octavio - Balita la bala perdida & Sue. Libro publicado en 1981 a partir de la tira publicada en El Pueblo de Cali. 

El especial concluye con la sección denominada Otras Miradas, en la que se reseñan casos de series que buscaban experimentar con las formas de la historieta o pretendían iniciar o aportar a discusiones o coyunturas políticas y sociales como los temas medioambientales o el conflicto armado. A medida que la historieta mundial iba ganando terreno como interlocutor político y cultural, autores como los hermanos Campo en Viñetas negras, Nani con Magola o León Octavio con Balita expresaron las preocupaciones de su tiempo en sus historietas. De igual manera, recientemente, aparecen referentes que buscan entremezclar el periodismo y la literatura con el cómic, haciendo aún más diverso este recorrido por otros acercamiento a la producción secuencial.  

lunes, 15 de diciembre de 2014

Una entrevista a Ulli Lust

“Cuando experimento algo relevante, me uso como protagonista de la historia.”,
una entrevista a Ulli Lust
por Pablo Guerra
elgloboscopio.com

Ulli Lust nació en un pequeño pueblo de Austria. Desde mediados de los noventa vive en Berlín y desde allí ha desarrollado una interesante carrera como ilustradora, escritora, editora, periodista e historietista. Su primera novela gráfica Hoy es el último día del resto de tu vida (2009) es un recuento autobiográfico de un viaje que la llevó a Italia cuando era una adolescente punk. Esta obra ganó el premio revelación del Festival Internacional de Angouleme en 2011.

En sus viñetas, Lust se ha especializado en los reportajes y la historieta erótica. Además, dirige la página electrocomics, donde publica el trabajo de una abundante cantidad de autores alternativos de todas partes del mundo. El pasado mes de septiembre en el marco del Festival Internacional de Historietas Entreviñetas, le realicé la siguiente entrevista.



Pablo Guerra: ¿Cuándo y cómo descubrió los cómics y el dibujo? ¿Cómo desarrolló su estilo personal de dibujar y de narrar gráficamente?
Ulli Lust: Comencé a dibujar cómics muy tarde, a los 29 años. Antes, también quería contar historias. Trabajé en el teatro, dibujé libros infantiles para mi hijo. A los 28 empecé a estudiar diseño gráfico en Berlín porque me permitían estudiar dibujo. En Viena tenían una política en contra del dibujo narrativo, no aceptaban estudiantes con dibujos narrativos en su portafolio. En Berlín, la academia era más abierta a la ilustración y la narrativa. Además, allí, había una escena alternativa de historietistas jóvenes que fue una gran inspiración para mí. Mis colegas y yo empezamos dibujando reportajes en cómic sobre Berlín, y en los cómics documentales encontré mi medio de expresión.

PG: ¿Qué tan importante ha sido la auto/publicación en su carrera? 
UL:  Me encanta producir libros yo misma. Ya había trabajado con editoriales antes, cuando hice libros para niños, y me pareció liberador publicar pequeños tirajes sin una mentalidad comercial.



PG: ¿Qué la impulsa a crear cómics autobiográficos? 
UL: Mi impulso principal es mostrar, reflejar y adaptar el mundo en el que vivimos. La vida real es mi inspiración. La narrativa autobiográfica es un caso especial interesante de dibujo documental porque como autor tengo acceso total a la mente y las emociones de un miembro de nuestra sociedad, que soy yo. Soy capaz de usarlo todo sin miedo de que la persona que muestro me demande o se sienta ofendida, porque no la muestra lo suficientemente atractiva. Cuando experimento algo relevante, me uso como protagonista de la historia.

PG: ¿Cómo logra ser tan abierta y honesta con respecto al sexo?
UL: Parte de mi motivación la puedes encontrar en “Hoy es el último día del resto de tu vida”. En Sicilia, perdí mis derechos individuales porque soy una mujer. Siendo una muchacha punk austriaca me sentía igual a los demás y libre, pero cuando llegué a Italia y a Sicilia, nadie me veía como una persona libre. Pensaban que una mujer sin un hombre es como un infante indefenso. No escuchaban lo que decía. Los hombres sicilianos me veían como un objeto sexual potencial y las mujeres como una prostituta. A mí no me interesaba el sexo en ese momento y trataba de verme lo más fea posible. Estaba enojada por esta coincidencia: la gente me veía como una muñeca inflable ambulante solo porque era una mujer que no tenía un hombre al lado. Por su obsesión con el sexo (que proviene de la carencia que causa la satanización de las necesidades humanas), los hombres me seguían y me despreciaban al mismo tiempo. Era enfermo y perverso. Ayudaría a muchas personas, a millones de mujeres, si aprendiéramos a ver el sexo como lo que es: una actividad sana y alegre. Desde que las mujeres pueden decidir sobre si tienen hijos o no, no hay ninguna razón real para que sientan culpa por tener sexo. ¡Deben divertirse!


PG: En "Hoy es el último día de tu vida", parece que hiciera un esfuerzo consciente por no presentar los personajes como víctimas indefensas, incluso cuando están en las peores circunstancias. ¿Lo hizo de manera consciente para no caer en un discurso moralista? 
UL: La mayor parte del tiempo, mi amiga y yo nos sentíamos héroes de un cuento de hadas: héroes jóvenes en busca de aventuras. Queríamos divertirnos y explorar nuestros límites. Si pasaba algo malo, era un reto, no una calamidad. En esa época era muy joven, ingenua y muy fuerte. De todas maneras, hubo momentos en los que me sentí realmente indefensa. Pero quería sobreponerme, quería aprender a sobrevivir en situaciones extremas. De igual manera, mi amiga y yo estábamos fascinadas con los aspectos amorales y oscuros del mundo. Y todavía trato de evitar los juicios morales porque la motivación humana es muy compleja. La moral es una espada dentada y oxidada para gente con mentalidad simple. Prefiero usar equipo de cirugía. Como autor es muy interesante ver la complejidad de la naturaleza. Si mi trabajo, mis cómics pueden ayudar a una comprensión más profunda, me siento feliz.

PG: El éxito de "Hoy es el último día de tu vida" le ha permitido conocer reacciones de lectores de diferentes lugares del mundo. ¿Se ha encontrado con reacciones raras o malentendidos culturales que te hayan sorprendido? 
UL: Las reacciones han sido las mismas en todas partes. Mujeres me han escrito diciendo que la historia se asemeja a su propia experiencia. No he recibido malas reacciones. Un tipo de reacción me molesta: La gente me pregunta: “¿Por qué no regresaste a casa, con tu familia cuando las cosas se pusieron feas?” Preguntan eso porque yo era de una familia de clase media sin un pasado de pobreza o sufrimiento. Piensan: "por qué fui tan estúpida de no regresar a casa antes." Esa pregunta me molesta porque nadie le preguntaría lo mismo a un héroe masculino: ¿por qué no regresaste con tu mamá cuando las cosas se pusieron difíciles? Entonces, la audiencia diría: qué cobarde, tienes que pelear! En ese momento estaba buscando aventuras y las encontré. Habría sentido que era una derrota regresar a casa antes de tiempo. Quería regresar después de escalar la montaña y llegar a la cima, no renunciar antes solo porque me sentía herida. Pero parece que se espera que las mujeres lloren y llamen a papá para que las recoja.



PG: ¿Por qué decidió crear electrocomics? ¿Qué tipo de artistas y cómics participan? 
UL: Es mi autopublicación 2.0; cuando empecé a hacer cómics largos, de 400 páginas, no era capaz de hacer la producción sola. Quería concentrarme en dibujar y narrar y dejarle el negocio a alguien más. Electrocomics es mi espacio de juego para publicar cómics e historias cortas de artistas que me gustan. Es mi contribución al mundo abierto de internet.

PG: ¿Cómo aborda el trabajo colaborativo en colectivos de artistas y cuando trabaja como editora? 
UL: La mayor parte del tiempo, trabajo sola y aislada en mi mesa de dibujo. Los historietistas trabajamos así y es parte del gusto de hacerlo. Me encanta. Pero en algunos casos es bueno trabajar con otras personas, también. Por eso creé Electrocomics, y lo disfruto mucho: publicar artistas, seleccionar cómics, editar libros electrónicos, pensar y hablar de cómics en general.

PG: ¿Hacia dónde cree que va el mundo del cómic? 
UL: Es un medio joven y no hace mucho tiempo los artistas empezaron a usarlo para contar cosas que no fueran humorísticas y de aventuras. Se puede usar el teatro como ejemplo: Si solo se presentan comedias en el escenario, la gente pensaría: el teatro es humorístico. Pero puedes mostrar todo tipo de historias en el escenario: comedia, drama, tragedia… Y es lo mismo con los cómics: es solo un medio, no un tipo de contenido. Nosotros los historietistas en este momento somos pioneros explorando un nuevo continente pero, todavía no hemos llegado al oeste. El contenido y el lenguaje visual será todavía más diverso que la literatura escrita.


martes, 30 de septiembre de 2014

Una entrevista a Edmond Baudoin


“Las cosas llegan y suceden porque hacer es siempre un acto mágico”, 
una entrevista a Edmond Baudoin
por Pablo Guerra
elgloboscopio.com

Mientras trabajaba como contador, el historietista autodicta Edmond Baudoin siguió cultivando el dibujo hasta debutar en el mundo de la BD a principios de los setenta. Varias décadas y miles de viñetas después, es uno de los principales referentes de -por ponerle un nombre- la historieta alternativa. Su acercamiento al dibujo y su habilidad con la tinta le han valido ser reconocido varias veces con los principales premios de la industria francesa. En 2013, lanzó El sabor de la tierra junto al también dibujante Troubs, una novela gráfica de viaje que narra el recorrido de los dos autores por distintos pueblos del Caquetá, en Colombia.

En el marco del quinto Festival Internacional de Cómics Entreviñetas 2014, Baudoin pasó por varias ciudades colombianas. Ojalá que su visita sirva para que su obra sea mucho más conocida en un país que todavía sigue pensando que el futuro de la historieta está en Tintín y Batman. Le hice algunas preguntas que espero aporten a que los celosos lectores nacionales se animen a descubrirlo.

PABLO GUERRA: En El sabor de la tierra usted se pregunta por los resultados de este tipo de viajes dibujados. Usted dice que este trabajo es “importante”, una idea que a muchos jóvenes dibujantes les puede parecer demasiado osada. ¿Cuál es la importancia de su trabajo como dibujante e historietista?

EDMOND BAUDOIN: No hubiésemos podido ir a Ciudad de México o al Caquetá como periodistas con una cámara fotográfica. Los seres humanos en dificultades no quieren ser fotografiados; la policía, los militares, los paramilitares son quienes toman fotografías. No habríamos obtenido una respuesta. Hay demasiado temor a las represalias. En México jamás hubiésemos podido entrar a una maquila de no ser dibujantes. Todo el mundo quiere su retrato dibujado, en cualquier parte del mundo. Tanto en Colombia como en México hacíamos el retrato de las personas que conocíamos y les dábamos el retrato a cambio de una pregunta. Antes de entregar el retrato, yo tomaba una foto del retrato, jamás de la persona, y esa misma noche copiaba de nuevo la foto para reproducir exactamente la sensación vivida en el momento del dibujo original. Atreverse a hacer este trabajo… en realidad es una alegría, vimos personas llorar de felicidad por el encuentro y el intercambio que les proponíamos. Lo único que podía ocurrirnos era que nos secuestraran pero el dibujo es un tanto mágico para todo el mundo, hay un respeto hacia los dibujantes. Lo constaté en países en guerra, como el Líbano en 1987.

PG: Ha realizado varios proyectos en colaboración con otros autores como sus viajes dibujados junto a Troubs y Cuatro ríos, junto a Fred Vargas. ¿Cómo aborda el trabajo colaborativo?

EB: No han sido procesos iguales. Con Fred Vargas, o ahora con Cédric Villani (un matemático con quien estoy haciendo un libro en este momento), trabajo en mi taller, tengo un guion, envío las páginas escaneadas y recibo comentarios y correcciones. Es realmente como trabajar con guionistas de oficio. Con Troubs, trabajamos en igualdad de condiciones, con la particularidad interesante de que él tiene 42 años y yo 72. Así que hay una mirada distinta sobre el mundo. Además, Troubs también es dibujante, por lo tanto, se genera un ambiente de intercambio permanente.

PG: ¿Qué piensa de la popularidad de la novela gráfica y de la tendencia a pensar la historieta como un género literario?

EB: Vivimos en un mundo donde la imagen se ha vuelto omnipresente, está en todas partes. Los niños leen imágenes desde que están en preescolar, no siempre saben leerlas pero están inmersos. Entonces, escribir con imágenes se ha vuelto algo natural. Todavía hay muchos países en donde esta forma de expresión indispone aún al lector tradicional de libros escritos, y además el cómic es caro y se asocia a una subcultura. Por lo tanto, en estos mismos países, muchos jóvenes sueñan con expresarse con historietas a pesar de las dificultades económicas y culturales. Lo hacen porque esta forma de contar, de pasar de las palabras a los dibujos y volver a las palabras es evidente para esos creadores jóvenes. Es una manera magnifica de narrar nuestro mundo, de narrar lo que vivimos.

PG: Como dibujante autodidacta, ¿cuál es su relación con la historieta tradicional? ¿Se siente parte de ella?

EB: Llegué tarde al mundo del cómic. Tenía 45 años cuando hice mi primer libro. Yo no lo podía creer y fue trabajando que descubrí la importancia de este medio, que entendí todo lo que puede decirse asociando palabras e imágenes. Escribir dibujando y dibujar escribiendo.
El hecho de que no fui un adorador de la BD me ayudó a inventar pues no conocía la gramática del cómic, así que busqué más allá.

PG: Al final de El sabor de la tierra, se pregunta si esta obra es un cómic o un performance. ¿Cuál es para usted la relación entre la forma de su trabajo y el contenido autobiográfico y realista?

EB: Yo no creo mucho en la realidad, hay muchas realidades. Tenemos que poner etiquetas, es decir: Este es un reportaje, esto es ficción, esto es autobiografía, esto es policíaco, esto es anticipación, etc. Pero los autores estamos en todas las áreas al mismo tiempo.
En cuanto a El sabor de la tierra y Viva la vida, este trabajo parecía un performance porque teníamos que terminar los libros en el último día de nuestra estadía en cada país. Luego de cada día de viaje, copiábamos y organizábamos nuestros dibujos por la noche para estar lo más cerca posible de la experiencia física de esos momentos. Así que, por supuesto, haciendo estos libros solo habíamos dormido dos o tres horas por noche, como si fuera un performance.
Pero las cosas pueden funcionar de otra manera. Para mí, el contenido y la forma es muy importante. No he hecho dos libros de la misma manera.

PG: ¿Considera que su trabajo es político?

EB: Toda obra escrita, o musical o espectáculo es político, al igual que el deporte. En ese sentido debemos ser cuidadosos en cómo asumimos ese hecho. Así que mi trabajo siempre es político. Mi madre no sabía leer y escribir, yo escribo por ella.

PG: ¿Cómo recibe esta invitación a un festival latinoamericano de cómics?

EB: Espero aportar un poco de los que sé y recibir mucho de lo que ustedes saben.



PG: Después de Viva la vida, ¿cómo cambió la metodología de trabajo con Troubs para el viaje al Caquetá? ¿Por qué deciden utilizar el intercambio de recuerdos por retratos en el recorrido por Colombia?

EB: En Ciudad Juarez era evidente que estábamos en una ciudad en guerra, así que preguntamos por los sueños y expectativas de vida.
En Colombia, un país con tantos desplazados, tantas personas que perdieron su tierra y su hogar, era lógico que la pregunta fuera: ¿Cuál es su recuerdo?

PG: ¿El azar es importante en su trabajo? ¿Cómo adaptarse a lo desconocido?

EB: Sí, por supuesto. Es el empirismo. No podemos saber si las cosas estarán bien. No sabemos a dónde llegaremos. Para Colombia, Troubs y yo pedimos tener las posibilidad de hablar con niños en las escuelas de los pueblos para darles clases de dibujo. Así, era más fácil hablar con los padres y los maestros para intercambiar los retratos por recuerdos.
Fue divertido, los niños se reían todo el tiempo cuando se encontraban con adultos que hablaban tan mal español.
De igual manera, para el encuentro con las FARC, no podíamos esperar el momento de salir. En ese caso, ellos sabían de nuestros viajes y nos contactaron porque les interesaba darnos sus opiniones.
Todo se hacían de manera aleatoria.

PG: Un gesto muy interesante de El sabor de la tierra es que le dedican el mismo espacio a las opiniones de los personajes que se encuentran en el Caquetá que al experto Alfredo Molano. ¿Esto fue el producto de una decisión consciente?

EB: Es muy bonito lo que usted dice. No, no lo hicimos de manera consciente. Las cosas se hicieron de esa manera natural.

PG: ¿Piensa que este tipo de narraciones pueden ayudar al proceso de paz?

EB: Eso me encantaría. Pero lo que hemos hecho es solo un grano de arena. Entonces uno puede soñar que es un grano que sirve para construir una casa.
Creo que es importante que la gente hable. Es difícil dar voz a las personas desplazadas por el miedo que tienen a las represalias. Con el dibujo puede que el miedo sea menor. Tanto Troubs como yo nos dimos cuenta de que se puede hacer. ¿Por qué no, ahora mismo, muchos otros dibujantes colombianos no hacen el mismo ejercicio? Sería un montón de arena. Sueño con eso y vivo de mis sueños.

PG: ¿Todavía siente que, como en El sabor de la tierra mientras esperan el encuentro con la guerrillera, todavía está esperando algo importante que está por suceder?

EB: No nos hacíamos la pregunta de cómo debía ser el libro. Estábamos ahí, con los días, las noches, el cansancio, las emociones de los encuentros. Las cosas llegan y suceden porque hacer es siempre un acto de mágico.

jueves, 11 de agosto de 2011

Se viene #Entreviñetas

En septiembre, las personas de Bogotá, Manizales, Medellín, Pereira y Armenia podrán disfrutar de lo mejor del cómic colombiano y mundial. Al igual que el año pasado, El Globoscopio se une a este festival. Esperen más información en los próximos días.

miércoles, 4 de mayo de 2011

El Globoscopio participa de la 24a. Feria Internacional del Libro de Bogotá.

Entre el 4 y 16 de mayo de 2011, el colectivo de artistas bogotanos de cómics El Globoscopio se hará presente en el stand 209 del pabellón 17 para compartir con la comunidad editorial y el público en general el conjunto de obras y visiones particulares de la ilustración, el guión y el arte secuencial que se dan cita bajo este sello. Los visitantes podrán disfrutar de algunas producciones y muestras del trabajo de Jean Zapata, Andrés Penagos, Pablo Guerra, Federico Neira y Camilo Sánchez, entre otros.


Además, El Globoscopio hará parte del “Encuentro internacional de escritores” que en este año lleva por título “El lugar de los libros”. Pablo Guerra, en calidad de moderador, y Jean Zapata participarán de la mesa “Más allá de las palabras: guión, ilustración y novela gráfica”. El resto del panel lo integran Antonio García, Gabriela Alemán y nuestro amigo y colega Joni b. La mesa se realizará el sábado 7 de mayo, 7:00 pm and 8:30 pm en la sala Tomás Carrasquilla de Corferias.

En esta oportunidad, El Globoscopio, también estará promocionando el festival de historieta colombiana Entreviñetas en compañía del equipo editorial de la revista Larva de Armenia, y, los artistas m .a . noregna (Medellín) y Juan Felipe Salcedo (Bucaramanga). Este festival busca convertirse en un punto de encuentro para los artistas, los lectores y los editories interesados en hacer del lenguaje secuencial un interlocutor de primer nivel de la cultura colombiana. Después de una muy exitosa primera edición, realizada en noviembre de 2010, este evento promete seguir consolidándose como un punto de referencia en todo lo referente a la narrativa dibujada en nuestro país y en América Latina.

Eventos y talleres:

Durante los días de la Feria, el stand 209 presentará diferentes eventos enfocados a generar un diálogo directo y desenfadado con el público interesado en la ilustración, la novela gráfica, las viñetas colombianas y, en general, las narrativas dibujadas. Las experiencias de estos eventos serán registradas y estarán disponibles en las distintas fuentes virtuales de los miembros del Stand Lee.